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Elegir cómo vestir para una entrevista de trabajo puede generar muchas dudas. La ropa no debería disfrazarte ni hacerte sentir incómodo, pero sí ayudarte a transmitir una imagen profesional, cuidada y coherente con el puesto al que aspiras.
No existe un único look válido para todas las entrevistas. La clave está en adaptar tu imagen al sector, al tipo de empresa, al puesto y también a tu propio estilo.
Antes de decidir qué ponerte, investiga cómo es la empresa y qué tipo de imagen proyecta.
No requiere el mismo código de vestimenta una entrevista en un despacho profesional que en una empresa tecnológica, una agencia creativa o una compañía del sector moda.
Como regla general, intenta que tu imagen transmita tres ideas:
El objetivo no es llamar la atención por la ropa, sino conseguir que tu imagen acompañe tu candidatura.
En banca, consultoría, despachos profesionales, dirección o determinados puestos corporativos suele funcionar mejor una imagen más estructurada.
Puedes optar por blazer, pantalón de vestir, camisa, blusa, vestido sencillo o prendas de líneas limpias.
Los tonos neutros como azul marino, gris, beige, blanco o negro suelen ser fáciles de combinar y transmiten una imagen profesional.
En muchas empresas no es necesario acudir con traje.
Un pantalón bien cortado, una camisa o blusa, un jersey fino, una americana o una combinación sencilla de prendas pueden ser suficientes.
La clave está en conseguir un equilibrio entre profesionalidad y naturalidad.
En moda, diseño, comunicación, publicidad o sectores creativos existe más libertad para expresar personalidad.
Puedes incorporar color, accesorios, estampados o alguna prenda protagonista, siempre manteniendo una imagen cuidada y coherente con el entorno profesional.
Si eres mujer, no necesitas recurrir necesariamente a traje o tacones.
Puedes construir un look profesional con combinaciones como:
Lo importante es que las prendas tengan un buen ajuste y que puedas moverte y sentarte con comodidad.
Evita elegir algo que tengas que recolocar constantemente o que te haga sentir disfrazada.
Para hombre, tampoco es necesario llevar traje en todas las entrevistas.
Según el sector puedes optar por:
El ajuste de las prendas es especialmente importante. Una camisa, americana o pantalón que sienten correctamente pueden mejorar mucho la percepción general del look.
No existe un color obligatorio para una entrevista de trabajo.
Los colores neutros funcionan especialmente bien porque son fáciles de combinar y permiten construir una imagen equilibrada.
Azul marino, gris, blanco, beige, camel o negro suelen ser opciones seguras.
Pero también puedes incorporar colores que te favorezcan cerca del rostro. Conocer tu colorimetría puede ayudarte a identificar qué tonalidades aportan más luminosidad y armonía a tu imagen.
Una prenda cara no necesariamente transmite mejor imagen que una sencilla.
Lo que marca una gran diferencia es cómo se adapta a tu cuerpo.
Presta atención a:
Conocer tu tipo de silueta también puede ayudarte a elegir cortes y proporciones que te resulten más favorecedores.
Los zapatos deben estar limpios, cuidados y ser coherentes con el resto del look.
No es necesario llevar tacones ni zapatos excesivamente formales si no encajan contigo o con el tipo de empresa.
En cuanto a los accesorios, menos suele ser más.
Puedes incorporar joyas, cinturón, reloj, bolso o pañuelo, pero evitando que compitan demasiado con tu imagen general.
Uno de los errores más habituales es intentar parecer alguien que no eres.
También conviene evitar:
Tu ropa debería ayudarte a sentirte preparado, no convertirse en una preocupación durante la entrevista.
Aunque la entrevista sea por videollamada, tu imagen sigue siendo importante.
Presta especial atención a la parte superior del look, ya que será la zona más visible en pantalla.
Conviene utilizar prendas que contrasten bien con el fondo y evitar estampados excesivamente pequeños o elementos que generen demasiado ruido visual.
Comprueba también previamente:
Una buena presentación digital forma parte de tu imagen profesional.
Antes de la entrevista, comprueba:
Si la respuesta es sí, probablemente has encontrado un buen equilibrio.
En mis sesiones de Asesoría de Imagen trabajo cómo adaptar la imagen personal a diferentes contextos profesionales sin perder autenticidad.
Después de más de 15 años trabajando en moda, imagen y tendencias, una de las ideas que más repito es que no se trata de vestir “correctamente” según una fórmula, sino de entender qué quieres comunicar y construir una imagen coherente con ello.
Si tienes una entrevista importante, estás cambiando de puesto o quieres mejorar tu imagen profesional, una asesoría personalizada puede ayudarte a identificar qué prendas, colores y combinaciones funcionan mejor para ti.
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